Cuando tu mundo se vuelven 4 paredes y una bolsa de suero.
La verdad es que hasta este día, todo parece mentira, el prepararte para recibir quimioterapia, el que pasen los días y no parece que nada cambio, hasta que llegue ese primer día que entras al centro medico, subes por las escaleras, y comienza ese mapa mental con el que te vas a tener que asociar durante toda tu terapia, y la imagen es la siguiente se las voy a explicar para que me entiendan: imagínense usted estar en un centro medico, con un montón de enfermos como tu, que están muchos deprimidos y tristes, que muchos ya perdieron las ganas de vivir. porque simplemente se rindieron ante la imagen que veían en el espejo todos los días, ver esa imagen de si mismos demacrada y acabado, los llevo a no creer que las cosas estarán mejor, y como voy a creer que voy a estar bien. cuando todo el tiempo y en cada segundo los médicos me están recordando que para ellos soy simplemente un numero de registro que tiene cierta enfermedad y que dentro de sus parámetros de ayuda simplemente tienes la clasificación de “incurable”, ahora entienden?, y cuando voy entrando por primera vez a ese lugar, encuentro, con niños, con adultos, con jóvenes como yo, envueltos en esa misma situación, todos con diagnósticos distintos, todos desanimados, todos cansados, sin esperanza, antes de ingresar se hace una fila muy larga en donde te registran por medio de tu acompañante, mientras tu vas y encuentras un asiento, que siéndoles muy sincero. es bastante cómodo, puedes reclinar tus pies, puedes acomodarte como quieras , puedes acobijarte, puedes dormir durante toda la terapia o simplemente ver televisión, en mi caso particular fui bastante inquieto, me sorprendía lo quietos que podían estar ellos, y yo desesperado de quererme mover, me incomodaba y me daba mucho calor la silla, así que no podía quedarme quieto, pero bueno partir de ese momento cada paciente es preparado para recibir sus medicamentos, todos comienzan dependiendo del diagnostico y gravedad una cantidad masiva de químicos en el cuerpo, y allí comienza esa rutina y ese aislamiento mental que todos los días iba a tener que soportar, pero saben entendí que en esa mañana cuando por primera vez una enfermera del centro medico, con la mayor paciencia y amor busco una vena que sirviera, que se mantuviera por mas de 7 horas diarias para soportar el flujo de medicamentos y de químicos que ese día por primera vez iba a recibir, y mientras ella buscaba la vena, mientras suavemente chocaba la punta de la aguja sobre mi piel rosada y sonrojada, esperaba a que mi rostro se transformara y mutara a lo que cada una de las personas que vi a mi alrededor tenían ya en su ser, esperaba que esa aguja drenara cada una mis esperanza, y tanto como mi familia y yo pudiéramos pasar este tratamiento como lo haría cualquiera, cabizbajos, luchando y esperando a una luz de esperanza, pero saben no paso nada, así que pensé, bueno tal vez la aguja no cambio mi semblante pero lo haría los químicos, y pasaron las horas mientras cada medicamento hacia efecto, la sensación de los medicamentos la verdad no sabría como describirlos, solo alguien que ha vivido eso sabe lo extraño que se siente, lo agotador que es, lo cansado y pesado que se siente el cuerpo, pero saben algo en mi corazón no me permitía bajar la guardia, cada vez que me sentía mal, me acordaba de las advertencias del medico de que eso iba a pasar y de que probablemente mi cuerpo iba a querer hacer muchaaaaaas cosas, pero yo no debía permitirlo, no debía rendirme, ni sucumbir al desespero, y saben que. ahí entendí, que dependía total y completamente de mi, si Yo sedla, simplemente iba a morir, no me iba curar, hay gente que termina el tratamiento pero su corazón y su mente quedan destrozadas, aunque mi cuerpo quede destrozado si mi mente y mi corazón quedaron bien, hay esperanza, Jesús hizo muchos milagros en la antigüedad, y sano a muchisisisisma gente, pero la mayoría de veces esa gente que recibió milagros jamas volvía a dar las gracias o seguirlo, jamas había ningún tipo de compromiso por favor recibido, tal vez porque el milagro simplemente consiste en una transformación física de un problema, pero en mi caso no me rompe ni me quebré, porque ahí estuvo Jesús, tal vez no me sano inmediatamente, pero ahí estuvo, acompañándome en cada segundo, guiándome, guiando a cada doctor, los que recibieron sanidad recibieron un milagro momentáneo pero el mío fue y sigue siendo de todos los días, porque nunca me dejo ni se ha ido ni se ira.
En esos momentos de soledad ,de sólo Dios ,es que sabemos que tanto nos ama ,Dios fue y es nuestra roca fuerte yo lo vi en ti y cada día fue un récord que grande es nuestro Dios ,sólo el.pelea nuestra batalla .tqm .
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